La heroína es el doble de potente que la morfina y presenta mayor riesgo de uso indebido,1 por esa razón esta entrada se enfoca en esta sustancia.
Entre las sustancias psicoactivas cuya venta está penalizada y uso restringido por las leyes están la mariguana, éxtasis, anfetaminas, cocaína, heroína, por mencionar algunas.1 En este blog explicaremos cómo surgió, cómo se utiliza y cuáles son sus efectos en el cuerpo.
¿Qué es la heroína?
La heroína es una sustancia ilegal con un potencial de abuso extremadamente alto que se procesa a partir de la morfina (sustancia que se da de forma natural y que se extrae de la vaina de las semillas de ciertas plantas de amapola que se cultivan en el sudeste y sudoeste de Asia, México y Colombia). Puede presentarse en forma de polvo o marrón o como una sustancia negra pegajosa (conocida como alquitrán). Se puede inyectar, inhalar, aspirar o fumar. 2-3
Se trata de una sustancia con un alto potencial de abuso. Las personas que la consumen con frecuencia desarrollan tolerancia, esto provoca que necesiten dosis cada vez mayores o más frecuentes para obtener los efectos que buscan.3
¿Cómo surgió la heroína?
En 1874 el químico inglés C. R. A. Wright sintetizó la heroína a partir de la morfina en la Escuela de Medicina del Hospital St. Mary ‘s de Londres. Cabe señalar que en este contexto se usaban la morfina y el opio en la medicina, pero debido a su potencial de abuso, se buscaron opciones con menor potencial de abuso y presentan menores efectos secundarios.4
En 1897 el equipo de investigación de la farmacéutica alemana Bayer, a cargo de Heinrich Dreser, buscó un reemplazo de la morfina para aliviar los síntomas de pacientes con males respiratorios. Así, se consideró oportuno utilizar la diacetilmorfina (nombre científico de la heroína), que primero se sometió a ensayos clínicos con animales y luego con personas.4
Los resultados demostraron que la heroína reducía la tos y ayudaba a expectorar, por eso fue nombrada la “droga heroica”. Por ello, en 1898 Bayer comenzó a producir un antitusivo que contenía diacetilmorfina como ingrediente principal, que recibió el nombre de heroína.4
El fármaco salió en forma de polvo en presentaciones de 1, 5, 10 y 25 gramos; luego, en forma de jarabe, tabletas, pastillas y supositorios. Se usaba, sobre todo, como un remedio que suprimía la tos causada por la tuberculosis, la neumonía, la bronquitis o cualquier otro tipo de condición crónica.4
Para 1899, Bayer vendía heroína en más de 20 países, aunque desde su lanzamiento comercial se advirtió su potencial de abuso. Incluso, médicos entre 1900 y 1906 notaron que los pacientes necesitaban cada vez dosis mayores, además de que se volvían dependientes a la sustancia.4
Para 1912 los jóvenes de Nueva York ya usaban la heroína como una sustancia recreativa, que para 1924 fue prohibida por el Congreso de EUA. Bayer terminó por completo con la producción de heroína en mayo de 1940.4