La falta de cobertura de servicios en salud ha dado paso a que solo un tercio de las personas con depresión reciben cuidados de salud mentales formales. Gracias a la evidencia actual, la depresión se puede prevenir, detectar y tratar con la posibilidad de minimizar sus efectos a corto y largo plazos.1-2
A continuación, te explicaremos qué es la depresión, cuáles son sus síntomas, y cuán común es en nuestro país.
¿Qué es y cuáles son los síntomas de la depresión?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es un trastorno de salud mental común. Se caracteriza por una tristeza persistente y falta de interés o placer en actividades que eran consideradas gratificantes y placenteras. Además, puede alterar el sueño y el apetito, acompañados con cansancio y falta de concentración.3
La depresión, asimismo, es una causa importante de discapacidad en el mundo, e incide de forma considerable en la carga de morbilidad. Sus efectos pueden prolongarse o ser recurrentes. Además, pueden disminuir la capacidad de actuar y de vivir de una persona.3
Se trata de una condición o afección del estado del ánimo que perturba todos los ámbitos de la vida, por lo que una persona con tendencia depresiva abandonará las diferentes actividades de su existencia, no podrá relacionarse, tampoco sentirá que su calidad de vida es adecuada, experimentará desinterés y aplanamiento por todas las situaciones que le ocurren diario; esto le generará afectaciones, incluidas las cognitivas.4
La depresión, según Gerardo Mora, es una gran pandemia silenciosa. La sociedad está limitada a entender este trastorno y a visualizarla. Incluso, la misma sociedad la desvaloriza por relacionarse con las manifestaciones del estado de ánimo; esto también afecta a infantes y adolescentes, en quienes se observan altos niveles de depresión que se relacionan con la falta de condiciones de cohesión dentro de la familia y el entorno.4
Desde la perspectiva de la psicología, hay personas que tienen rasgos de personalidad depresivos, es decir, aquellos que son proclives a la melancolía, a la tristeza y a la anhedonia (falta de placer), que viven la vida de forma pesimista, esa es la depresión como rasgo de personalidad.4
En aquellas personas que la padecen como un estado de ánimo, se habla de una patología. Condición que debe tratar un equipo multidisciplinario, incluidos psicólogos, psiquiatras y médico.4
Las personas deprimidas son incapaces de vislumbrar lo que hay a su alrededor. Pues este trastorno puede ser el resultado de una crisis de vida, como el duelo por la pérdida de un familiar, el empleo, la salud.4
La depresión se vuelve patológica cuando los individuos sienten que jamás podrán resolver lo que les pasa; por ejemplo, cuando después de seis o siete meses siguen sin solucionar un problema, por lo que piensan que no saldrán. Así que de pronto dichos pensamientos y sentimientos se vuelven repetitivos y recurrentes. Prácticamente sientes que nuestra vida se convirtió en una especie de repetición constante. En ese momento debe buscarse ayuda, sobre todo, porque la depresión también afecta a la familia y a las personas con las que convive.4