¡Hola! Bienvenido/a a este blog. ¡Para nosotros es todo un placer saber que vienes a responder tus dudas o a conocer más sobre temas relacionados con la salud mental!
En esta ocasión hablaremos sobre un tema que se relaciona con el apoyo y seguimiento que debe dársele a un familiar que requiere atención, así como cuáles son los beneficios y los tipos de terapia familiar más comunes y de qué manera su familia influye en su tratamiento de rehabilitación.
¿Qué es la terapia familiar?
Si una persona padece una enfermedad mental no solo esa persona se ve afectada, sino también su familia, esto dificulta su comunicación y trato, además, de afectar los lazos de amor y apego que deberían existir entre ellos. Por esa razón, la terapia familiares una herramienta valiosa que ayuda a las familias a superar sus problemas relacionales y emocionales, en tanto mejora su comunicación y estrecha su unidad.
Es decir, la familia es un sistema complejo de relaciones interdependientes. Las interacciones y los patrones de comunicación dentro de ella pueden afectar de forma significativa la dinámica familiar y la forma en que sus miembros experimentan y afrontan los problemas. Por lo tanto, trabajar con la familia como un todo es crucial para comprender la dinámica familiar y ayudar a resolver los problemas de manera efectiva.1

En ese sentido, “la familia juega un importante papel no solo en el proceso generador de la enfermedad, sino también en el proceso de rehabilitación”.2 Además de que se ha demostrado que “el trabajo terapéutico con las familias influye en un mejor pronóstico de la enfermedad mental y, además, previene la aparición de trastornos adicionales en los familiares”.2
La terapia familiar involucra a todos los miembros de la familia o a quienes estén dispuestos a participar. En cada sesión se les enseña habilidades para profundizar las conexiones familiares y cómo atravesar momentos estresantes.3
Existen varios tipos de terapia familiar, cada una con sus propias técnicas y enfoques. En este artículo hablaremos de las terapias que utilizamos en Grupo Punto de Partida: sistémica y conductual.
Terapia conductual4
El enfoque conductual se centra en las conductas bajo las cuales se aprende, influencia y cambia la conducta.
La familia se considera un contexto de aprendizaje creado por sus miembros, así que las relaciones familiares se forman con base en el intercambio de conductas, por lo que la atención se centra en el refuerzo positivo de las conductas deseadas.
Un funcionamiento correcto de la familia se basa en el reforzamiento de conductas adaptadas mediante atención, reconocimiento y aprobación; la conducta no deseada no recibe ningún tipo de refuerzo, pues no se contemplan los castigos. De acuerdo con este enfoque, un reforzamiento deficiente lleva al fracaso de las relaciones familiares.
El tratamiento se basa en términos de conductas observables y concretas. Por lo tanto, se basa en aprender conductas que guíen a los miembros de la familia hacia modos efectivos de aprendizaje de conductas deseables. Esto consiste en la aprobación y el reconocimiento de las conductas deseadas, en lugar de recompensar y reforzar las conductas maladaptativas mediante la atención y la preocupación.
Los procesos de comunicación también son importantes, pues se entrena a la familia en los procesos de negociación y resolución de problemas.
Terapia sistémica4
En el enfoque sistémico, una patología no se considera una alteración del individuo, sino una “patología de la relación”. Según este abordaje, toda conducta es comunicación y la persona forma parte de un sistema donde los miembros son interdependientes, por lo que el cambio en uno de los miembros afecta a los demás miembros de este sistema. Por ello, se concibe el síntoma como una conducta comunicativa.
La familia es considerada como un sistema o conjunto de individuos, cuyas interrelaciones y conductas los unen. De modo que estas sólo pueden comprenderse en función de cada sistema en su totalidad. Es decir, las familias están dirigidas y orientadas por un objetivo, así que el terapeuta se enfoca en ayudar a la familia a cumplir con esta meta.
Para este enfoque, la familia debe encontrarse en un equilibrio que le permita sobrevivir a los ataques del medio y a mantener la seguridad y estabilidad. Cuando un miembro de la familia es identificado como paciente y es tratado, éste mejora, pero la familia sufre alteraciones.
Por ello, parte de esta terapia se centra en la modificación y el crecimiento de cada uno de los miembros de la familia, esto lleva a la diferenciación de sus miembros, de modo que cada uno puede y debe desarrollar su propia complejidad mientras permanece en una relación funcional con la totalidad de la familia.
En el enfoque sistémico no se busca la causa que originó el problema, sino que el abordaje se enfoca en buscar lo que mantiene el problema; es decir, examinar cómo opera el sistema familiar y de qué manera el problema se relaciona con el objetivo de la familia. Este proceso lleva al cambio y a la resolución del problema.
En resumen
La terapia conductual y la sistémica son técnicas comunes en la terapia familiar, cada una con enfoques diferentes para abordar los problemas de la familia, en la que este núcleo es considerado un sistema completo desde el que se pueden abordar los problemas del contexto, siendo este último la clave para encontrar soluciones efectivas y duraderas.
La terapia conductual se enfoca en modificar los comportamientos problemáticos de los miembros de la familia a través de técnicas de modificación de conducta. Mientras que la terapia sistémica se enfoca en entender las dinámicas interpersonales entre los miembros de la familia y cómo éstas afectan los problemas que se tratan en la terapia.
En la terapia conductual se utilizan técnicas como la recompensa y el castigo para fomentar comportamientos deseables y disuadir comportamientos no deseados. En tanto, la terapia sistémica busca cambiar las relaciones y los patrones de comunicación entre los miembros de la familia para mejorar la dinámica en su conjunto.
Recordemos que la familia es considerada un sistema completo en la terapia familiar, en el que cada miembro influye en los demás. Por lo tanto, nosotros abordamos los problemas a partir de estos métodos, de modo que obtenemos soluciones más efectivas y duraderas.
Nosotros, Grupo Punto de Partida, clínicas especializadas en salud mental y en trastornos por abuso de sustancias, podemos ayudarte a ti y a tu familia, pues contamos con tratamientos psiquiátricos de última generación y con especialistas médicos del más alto nivel.
Además, brindamos un servicio personalizado bajo un enfoque integral sistémico, en el que se conjunta la ciencia médica, la innovación tecnológica y el respeto de los derechos humanos, tanto de nuestros pacientes como de sus familias.
Si tú o alguno de tus familiares necesita ayuda, contáctanos por WhatsApp. Y si quieres conocer nuestras instalaciones, da clic aquí.
Referencias:
- Álvarez Colín, Luis. (2008). Familia, desarrollo y cambio social. Claves para un estudio interdisciplinario. En-claves del pensamiento, 2(4), 11-46. Recuperado en 25 de abril de 2023, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-879X2008000200001&lng=es&tlng=es
- Rodríguez Moya Laura, Peláez José Carlos. Terapia familiar en los trastornos de personalidad. Acción psicológica. [Internet]. 2013 Jun [citado en abril 2023];10(1): 75-84. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1578-908X2013000100008&lng=es. https://dx.doi.org/10.5944/ap.10.1.7035.
- “Terapia familiar”, Mayo Clinic. Consultado en: https://www.mayoclinic.org/es-es/tests-procedures/family-therapy/about/pac-20385237
- Salorio del Moral, Rodado Martínez. Tratamientos psicológicos. Terapia de familia. Tratado de psiquiatría. 783.797. Disponible en: https://psiquiatria.com/tratado/cap_46.pdf
Brindar apoyo para familiar con trastorno mental que no busca ayuda puede resultar complejo. En Grupo Punto de Partida acompañamos a las familias con orientación profesional, fortaleciendo la comunicación y el proceso terapéutico de forma integral.

El Dr. Manuel Sánchez de Carmona es psiquiatra, egresado del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, en México. Actualmente se desempeña como Profesor Asociado de Psiquiatría Clínica en la Universidad Anáhuac de la Ciudad de México y como Profesor Asociado Adjunto en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento de la McGovern Medical School, UT Health Houston.
Con más de 30 años de experiencia clínica en el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo, el Dr. Sánchez de Carmona se especializa en el diagnóstico, la detección temprana y la mejora de la calidad de vida de las personas con trastorno bipolar y condiciones relacionadas.
Miembro dedicado de la International Society for Bipolar Disorders (ISBD), el Dr. Sánchez de Carmona ha formado parte de su Consejo Directivo y ha ocupado diversos cargos de liderazgo. Fundó el Capítulo Mexicano de la ISBD en 2008 y posteriormente se desempeñó como Secretario-Tesorero y Presidente Mundial de la Sociedad durante dos periodos consecutivos (2014–2017).
Durante su gestión, contribuyó a expandir el alcance global de la ISBD, estableciendo nuevos capítulos locales en América Latina, Asia y Europa.
Actualmente participa en el Board Editorial de la prestigiada publicación Bipolar Disorders Journal y como miembro del Board de Directores de la ISBD.
Es Director de BALANCE, el Programa de Trastornos del Estado de Ánimo de Punto de Partida.

